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martes, 18 de agosto de 2015

PIRINEOS 2015 - COTIELLA - COLLADETA L'IBÓN (La intentona) (Parte 1)

Tercer y último día y segunda ruta de día completo, que nos hizo amanecer con la duda, pues se pasó la noche con un tormentón de espanto y las previsiones no eran nada halagüeñas. A eso de las 7 el cielo descargó un buen aguacero, pero, señores, estamos en los Pirineos, y aquí la tierra sabe gestionar perfectamente lo que es el agua. A las 9:30 un sol que se dejaba ver entre las nubes nos indicaba que debíamos asomar el hocico y así fue. Manos a la obra, mochilas preparadas y al sarao. Esta vez tocaba subir por pista 8,5 km. de cuestas que, aunque se dejaban hacer, junto con la humedad de la lluvia le hacían a uno sudar a chorros. 

Paradita a almorzar en pleno Barranco de la Cruz y, durante el almuerzo, análisis pormenorizado de la previsión climatológica, que parecía que empezaba a emborronarse. Cabe destacar la premonición del Zam, que estaba seguro de que hoy nos tocaría mojarnos. Un poco más tarde, acabaríamos dándole la razón...

Seguimos la ascensión, esta vez ya en forma de porteo, tras dejar el último refugio, hasta que llegamos al Collado Angón, justo a 200 m. de desnivel para alcanzar la cima. Allí fue donde, primeramente con un pequeño lío con el track y después con la posterior granizada, la cosa se fue al traste. Todo habría sido de fácil solución de no ser porque la tormenta apareció en forma de rayos, lo cual nos hizo abortar la misión automáticamente sin dudar. Primer rayo, su consecuente trueno y, sin preguntar, hacia abajo con la bici hasta dejarlas y marcharnos a buscar el mejor refugio posible. Y ese fue, sin duda, al lado de un grupo de vacas que estaban en unas rocas, inmóviles y mirándonos fijamente. 

El Collado de Ibón nos quedó a un tiro de piedra, pero dado lo preocupante de la situación, se tuvo que abortar y decidimos volver por donde habíamos venido. Ganar más altura era mayor exposición a la tormenta. La montaña hay que admirarla pero también respetarla. Otra vez será.

Eso sí, que nos quiten lo bailao.

https://goo.gl/photos/HJDopsViYqor8Ct66

domingo, 8 de febrero de 2015

MOORE FUN, FRUITA (CO)

De vez en cuando hurgo aquí y allá sobre itinerarios que para los yankis resultan míticos. Una frikada total, ya lo sé, pero como es algo digamos casi imposible, quedar en los txurrots y rotar por allí, pues uno se contenta indagando, viendo, soñando...

Ahora soñar despierto es más fácil con internet, desde luego, pero en mi caso los grandes sueños suelen salir de los reportajes que hace más de una década, nos brindaba Xavi Fané desde el otro lado del charco, y que aún guardo entre pilas de revistas del gremio, cuando eran algo más que simples lecturas sobre bicicletas.

Pues bien, en una de esas, el gran Fané daba un colosal repaso a la zona de Fruita, cercana a Grand Junction y casi tocando ya con Utah, otro estado norteamericano con renombre en el ambiente biker.


Xavi hablaba del Moore Fun, como un sendero endiabladamente técnico, que no ha hecho sino encender a hora de la siesta mi cerebelo, y acto seguido el bendito google. Efectivamente, el Moore Fun parece ser una de esas pequeñas joyas del medio oeste americano, que a mi personalmente se me ha antojado como muy del rollo rotero, incluso a tenor de la apariencia del terreno, se diría que es... el mismísimo Territorio Rotero!!!

Después de visualizar unos cuantos vídeos de ciclistas pasándolo un poco mal por ese sendero a tramos veloz, a tramos intricado con sus yolos muy buen puestos, he llegado a la web de mtbproject, donde cohabitan los singletracks y trialeras más lejendarias de las mecas yankis. Por cierto, impresionante la cartografía y la cantidad de información que hay, igualito que aquí.

Moore Fun es un sendero que enlaza con muchos otros de la red que queda entre la US Highway 6 y el río Colorado, a la altura del pueblo llamado Loma. Tiene una dura subida, de unos 3 kms, de ésas de las de meter riñón por sendero peleón, y darlo todo hasta culminar los 1610 mt de altura máxima. Lugar obligatorio para descansar un poco, echar un vistazo al tremendo balcón que queda sobre las planicies resecas de este pérfido rincón, ubicado en la depresión intramontana de las Rocosas, para enfundarse luego las protes y flipar con la bajada de 4 kms y 280 de desnivel negativo, que pudiendo no parecer mucho, debe atragantarse dada la tecnicidad de los pasos.



No recuerdo muy bien las lecciones de geología que hace unos cuantos años nos dieron en el Instituto, pero algo me da, que nuestro querido Bateig y esta zona del Kokopelli donde está el Moore Fun, se dieron la mano hace miles de millones de años. 

¿No te parece?


domingo, 21 de septiembre de 2014

LA "TXAFATRACKS": JOYA CALIZAFORNIANA


En California unos hippies combinaban cannabis sativa con algo que acabaron denominando mountain bike. Les debemos mucho a aquellos melenudos, pero el canuto mejor dejarlo aparte cuando se trata de darle al pedal, por un territorio tan horripilantemente duro como el que tenemos en Calizafornia.

La Txafatracks hacía falta, y aunque nació un 20/09/2014 cuando sus padres en realidad buscaban otra hija rotera de nombre TrenKbicis, al nacer, vieron que "joder, si es la mar de bonica!", convirtiéndose en objeto de devoción en Cal Rot.

Lo suyo es empezar la ruta en el Molí la Reixa, a 600 mts de altura clavaos, para empezar por pistas el ascenso prolongado hacia la Serra del Cavall. Los últimos mts se ganan a base de un breve pero currado porteo hasta los 936 mt de altura, tras 6,5 km desde el principio de la ruta, combinando un primer km de asfalto, unos cuantos más de pista de tierra pronunciada que servirán de calentamiento, y un sube y baja con mucha piedra suelta, que se torna exigente hasta que ganamos la zona superior de la sierra.

Desde allí arranca una brutal trialera de un poco más de 2 km de longitud y unos 360 de desnivel negativo plagados de Zs, pasos aéreos al principio donde hay que hilar muy fino, piedra suelta, peraltes de roca y demás graciosos ingredientes, en un entorno especialmente duro. Una bajada peligrosa que si tienes el día te provoca un subidón antológico. Una bajada, que resulta prácticamente imposible hacerla del tirón, y menos desde el mismísimo vértice geodésico cimero, tal es el grado técnico que atesora.

Después por camino roto y senda empujable y breve porteo final, se alcanzan los casi 800 mts de Caprala, donde arranca una trialera que aunque con menos desnivel, contiene mandanga y un par de pasos de toma pan y moja. Al terminar los 200- en apenas 1,2 km de intensidad, se van enlazando senderos por umbría con constantes toboganes de subida y bajada hasta llegar al nacimiento de Caprala.

Seguimos ruta por los barrancos que bajan desde l'Avaiol y l'Alt de Peret y por las explanadas agrícolas que quedan entre les Cases de Vilaplana y la Casa de la Costa, masía a partir de la cual empezamos de verdad la durísima y penosa ascensión hacia el Coll de l'Alt del Bubo, por la Costera Blanca balizada con el famoso GR7. Castigados en este punto, recomendamos aún así, empujar la bici o portearla apenas 12-13 minutos desde el sendero que arranca del Collado para auparnos a l'Alt del Bubo, a unos 1075 mts de altitud, cota máxima del bucle. 

Allí, sobre un mojón de piedras que marca la cota máxima de ese altiplano, nace una joya de trialera que atraviesa todo el cresterío del Morro Gros, con un desnivel elevado y un firme descompuesto de caliza rocosa o en piedra suelta, con pasos en los que conviene fijarse a veces en las fitas de piedra existentes, pues el sendero desaparece entre un mar de roca que impresiona realmente por primera vez.

El Morro Gros como tal, supone un descenso duro de unos 1,3 km 300 metros de desnivel negativo, que se pueden hacer del tirón, so pena de quedarse sin manos al llegar a sus pies. En cualquier caso, conviene extremar las precauciones y alzar la vista buscando la trazada.

Al final del Morro Gros arranca un laberinto de senderos y tramos de camino cortos a modo de enlace, con algún repecho incluido, que nos acercan al final de la ruta y la satisfacción final que produce terminar semejante bucle. El final es rapidísimo, por un sendero largo con flow que exige pedal, y que progresivamente te mete en el lecho de la Rambla de Puça, donde gradualmente llegaremos a la merecidísima birra final en el propio Molí.

Con todo, desde el principio del Morro Gros hasta el Molí la Reixa, se bajan unos 500 metros de desnivel total en una bajada conjunta de unos 6 kms, que combinan como ya hemos dicho, trialera asesina inicial y largo sendero predominantemente rápido a continuación.

Una rotada muy exigente, con tres bajadas espectaculares que saciarán la sed de todo aquel amante de las trialeras técnicas, duras y rocosas. Un buen master para aquel que quiera ponerse a prueba tanto hacia arriba como hacia abajo, y quiera además, disfrutar de un entorno montañoso 100% mediterráneo, gracias el arco dibujado entre los picos de la Replana, el Despenyador, el Maigmó y el Sit, con el azul del mar como telón de fondo.

En total, 25,5 km de intenso bucle y cerca de 1300 mt de desnivel de los que desgastan. Conviene destacar, que si bien las cifras pueden resultar a priori muy asumibles, la realidad del terreno multiplica por dos la dureza general de la rotada. A la jornada hay que invertirle unas 4-4horas y media de pedaladas. 

La Txafatracks, el "susto" inesperado.

miércoles, 13 de agosto de 2014

ROTEROS ON TOUR '14: OBJETIVO, MORELLA!


Llegó el momento de cargar mochilos, burras, artefactos y ganado rotero nuevamente en la furgo. Rumbo fijo hacia una tierra tan dura como austera, de esas que no salen en los mapas y la historia no quiso engrandecerlas, hasta que su propia gente la puso en valor y allá que se fijó el ojo rotero en Els Ports y la Tinença de Benifassà.

Compadres, nos vamos a una joyita de sitio, guiados magníficamente, con una alojanda que antaño fue una taberna.... Y en manada....

Qué más queremos??!!

Por tanto, los engranajes roteros se pondrán en marcha hoy 13/08/14, cuando a eso de las 14:30 tito Oct recoja a servidora con el megabugancio y carguemos bártulos, poniendo rumbo hacia las alcoyanadas para recoger al resto sobre las 15:30, partiendo todo el grupeto con ese buenrrollismo típico que nos caracteriza y ese cosquilleo interior que da viajar hacia tierras desconocidas.

Así es que, chicuelos.......  AL TURRÓNNNNN!!!!!

domingo, 6 de octubre de 2013

A TRAVÉS DEL BENICADELL: MINICRÓNICA ROTERA.

Todos pensamos que el Benicadell de ayer, no parecía el mismo que el de aquel "lejano" verano del 2010. En aquella ocasión, que no fue sino la primera de las muchas visitas que se esperan por aquella sierra, el calor de mediados de julio nos lo puso duro, y los troncos caídos en la bajada desde el pico, fruto de las nevadas tan fuertes del invierno anterior, no permitieron un ritmo demasiado holgado.

Esta vez todo ha sido distinto, y mira que la cosa pintaba fea desde abajo, con una batida de jabalíes desparramada por toda la montaña. Pero la sierra tiene 25 kms de largo, así que al final el tema se nos dio de lujo, y poco a poco fuimos dando ese largo rodeo característico que te lleva al principio por un tramo que con sube y bajas constantes, te permite ver la realidad rural de la Vall d'Albaida, el valle "blanco" de los moros, que acertadamente bautizaron esta tierra margosa.

 Tramo de sube y baja continuo por el lindero entre 
el terreno forestal y el agrícola. Los riñones ya duelen.

Con vistas al castillo de Carrícola, almorzamos en la Font del Meler, y con el bocata y las "drojas duras" centrifugando en nuestros estómagos, rompimos el desnivel por ese sendero precioso que se deja hacer, para ir con posterioridad entrando en materia. Allí donde el camino de montaña se torna sendero, una vez cruzadas las Neveras de Carcaixent, la cosa se pone peluda, pero esta vez el tramo "depilatorio" no fue para tanto y se hizo corto. Justo con la mitad del recorrido hecho, y ya a unos 900 de altura, la visión se torna espectacular, y los canchales, el sendero aéreo y el pino resinero, dan un ambiente de alta montaña mediterránea, pese a la relativamente poca altura real.





Terreno de media montaña mediterránea, muy similar al de otros territorios
 como el norte de Castelló, Cazorla o los Calares del río Mundo. 
Personalmente, uno de mis favoritos.

La senda cruza en una larga diagonal algunos de los mejores tramos ciclables en esta barrera natural entre el Comtat alicantino y la Vall d'Albaida valenciana. Un mtb épico de verdad. Después de un collado llega la vista de la canaleta final que da acceso al pico, con un mensaje subliminal en forma de porteo que en realidad es bastante cómodo en su mayor parte, y costoso en las rocas del final.

El acceso al pico es... tal que así!! estético y bonito a más no poder.

Arriba del todo, a 1104 mts, esa sensación de pico que tanto nos gusta a los rots, sitio ideal para una comida de altura en compañía, y con esa tranquilidad y nervio a partes iguales dentro de los cuerpos serranos. Protes y a darle a la bajal, que desde arriba se atisba antológica.


"¿Qué pasa qué dices?, ¿que no queda más sierra?, hala pues para!"

El primer tramo es imposible, pero es muy corto y apenas supone nada en cuanto desnivel "perdido". Antes de meterse en la canaleta el arrojo y el temple, si ese día lo tienes, te permite tirarle a un par de pasos que pueden generar confianza. Bien para empezar.

 Estos tramazos de picos calizos, con pasos expuestos y vistas infinitas... son de 11 sobre 10!,
 además de elementos clave para empezar a bajar con confianza, o sin ella.

La canaleta se hace rápidamente y posteriormente llega un pequeño remonte bastante ciclable para iniciar la bajada a través de los farallones calizos que caen del pico. Zig zags con patio o con mucho patio, retazos de pinar apoteósico, humedad y un firme del sendero espectacular. Salvo un tronco caído que deja paso por bajo sin problemas, ni rastro de las nevadas del invierno del 2009, es más, el pinar parece que se va recuperando del desastre.

El sendero se vuelve inverosímil entre los farallones de roca. 
Parece imposible que se pueda pasar por ahí, viéndolo desde abajo.

Con unos 300 mts bajados finiquitas este primer tramazo con una gran sonrisa, exactamente a unos 780 mts de altura. Para evitar molestias con la batida de jabalíes y por no ser objetivo de ninguna escopeta (el olor y el graznido roteros es fácilmente confundible por estos animales), optamos por no llegar a la Caseta de les Planisses, por lo que bajamos por la pista de la Font Freda unos 100 mts negativos, que duelen pero es lo que hay, y entramos en el rápido sendero de les Fontetes, con un repecho eso sí, y una diagonal siguiendo las curvas de nivel con gran visión sobre las paredes que sostienen el pico, para finalmente llegar a les Fontetes, a 660 metros, es decir, a la misma altura que la entrada del sendero del mismo nombre.

Diagonal hacia les Fontetes, lugar de repostaje y de recuperar fuerzas en las manos y muslos.

Con un pequeño repecho más y tras un fugaz tramo de camino, se inicia el espectacular sendero final. Se trata de la senda de l'Ombria de la Serreta del Ràfol, que atraviesa un precioso boscazo, el único que se salvó del pavoroso incendio del 94, y que dada la orientación W-E de la serranía, se llevó por delante una ponentà. El sendero se interrumpe en un pequeño tramo de camino a la altura del Portet de Sàlem (488 mts), para luego entrar siguiendo la espesura por senderillo estrecho nuevamente.
El sendero es rápido, con flow mediterráneo, de ese que abunda en los pinares, y que se caracteriza por la combinación de tramos lisos y rápidos con otros de roca y piedra más suelta, para llegar a la Ermita de Sant Blai y con ello a los coches justamente. Terminar por sendero la ruta es un colofón que a todos nos gusta, y mirar arriba luego y ver los 800 mts de desnivel en unos 9 kms que acabas de bajar, desde el mismísimo pico, hasta los pueblos del valle.

Tramazo final por bosque como colofón a una enorme rutón.
Qué más se puede pedir... ah sí! unas birras!

 Pues eso que "riba riba!"

Rutón y pedazo grupeta!

lunes, 17 de diciembre de 2012

THE BELMEZ FACE OF THE MTB


De la profundidad pétrea del Sit surgió un día cualquiera, quince de mayo de dos mil diez. Quizá no la habíamos visto antes porque hacía mil años y un día que no subíamos a hacer un CHLC (Cid Hasta La Campana), pues una vez aupados a las antenas nos tirábamos por la Maxi Rotera, que hasta ese entonces, suponía el límite rotable en cuanto a desnivel negativo y volumen de piedras.

Hasta ese entonces, digo, porque al remontar el primer altillo antesala de la última antena entramos en una nueva dimensión del término "0% rotable". Después de los pinos nos llamó poderosamente la atención un cruce marcado, un panel explicativo y... "ahívaaaaaaa qué sendón que sale de aquí!!!".

Treinta y cinco días después de aquel feliz descubrimiento a los ojos del mountain bike, un grupeto de roteros con más ganas que seguridad por saber si aquello sería o no rotable, nos plantamos rápidamente en su arranque. Primeras fotos en bici por aquellos pagos, primera curva a derecha cerrada, ante una caída mala malísima de varios cientos de metros dirección playa del Postiguet, y primeros gritos de júbilo. "Parece que se deja". Al poco Pepako que hacía las veces de lanzadera se descojonó súbitamente. La cosa prometía, y el primo cuando se descojona, produce una risa tonta en el pelotón y un temblequeo de rodillas generalizado.


El primer escalón rocoso gordo de la diagonal, siempre ha sido de cachondeillo. Sus buenos asaltos a la mata ha tenido, pero nada comparable con la fagocitante sesión de semiZetas que viene a continuación de un pedrusquero muy breve, con unas vistas espectaculares no, lo siguiente, a la porción Sur de l'Alacantí y el Vinalopó.



La cosa se pone de risa, y lo mismo un día enfilas y enlazas como si fueses un Fernández Ochoa del pedal, como te das un lindo paseo cual Abel Antón del pedal.

Sin término medio, sin contemplaciones, implacable, severo, duro y jodido como él solo, se presenta este primer tramo de la Cara Sur del Sit, que impone soberano respeto cuando te vas a dormir y piensas hacia dónde se dirigirán tus tacos al día siguiente.

Puede parecer mera literatura rotera lo que ahora lees, pero amigo, si has ido, sabrás que es del todo cierto: el Eigger será la North Face del montañismo, pero la Sur del Sit es la Belmez Face del ciclismo de montaña.

No dudamos que se debe pasar mal con los hielos perpetuos de las nortes, que los pies se deben quedar como el diamante de un disco de cortabloques. Allá donde se empadronan los Yetis debe dar poco gusto echarse una cabezadita mientras ves la tele, pero en una Sur, al Sur del Sur.... te puedes cagar en la badana de miedo y dolor, si osas desafiar semejante trialerón en pleno verano. Los fardatxos llamarán al 112 y tú creerás que los embalses del Sit, varios cientos de metros por debajo, son un espejismo.


En cualquier caso, te puedes pelar de frío, en este Mediterráneo hostil tan diferente del de las postales, las sombrillas y los arcenes de las autovías, uno puede pelarse los pelos de la nariz de una sensación térmica rasgante y penetrante hasta el tuétano.

La Cara Sur es una excelente opción primaveral, una inmejorable cohartada para salir al monte con viento de poniente o mestral, y una obligación tirarle tras los monzones otoñales. Circunstancia que mitiga, un poco, la dificultad natural de piedra suelta, rocaje calizo y matorral mediterráneo de su kilométrica bajal.

La leyenda senderista que avisa del peligro a andarines y coleccionistas de lepidópteros dice, textualmente, y desde la cumbre del Sit:

- Longitud: 4.892 mts.
- 701 metros de desnivel negativo y 22 positivo.
- Tiempo teórico: 3 horas de bajada.
- Dificultad: muy alta.

Desde que lo leimos por vez primera, entendimos que o aquello era un infierno demoledor, o estábamos ante el mismísimo paraíso rotero. Y por una vez, nos salió lo segundo.


Tras el primer tramo, con desniveles superiores al 30% de una pedregosidad y un curveo infames, la cosa se torna suave. Si por suave entendemos una cantidad de trampas casi igual al número de arruís que habitan la zona, pero esta vez en forma de escalones, piedras, barranqueras y matas que esperan dejarle un bonito recuerdo a tus cubiertas a la que puedan.

El paraje austero y solitario de els Plans del Sit encoge el alma y el esfínter a partes iguales. Siempre habíamos soñado dentro de grupo atisbar una senda como esta por este reducto desconocido de la Montaña de Alicante, así que encontrarlo fue, como se podrá imaginar el lector, como descubrir que el cuadro heredado de la Tía Pura, no era sino un Miró auténtico.

Traspasamos els Plans, para meternos de lleno en la abrumadora realidad del Barranc del Bessó, que subyace y desgaja la mole pétrea del Sit, provocando saltos de agua descomunales en días de temporal. No en vano, un poderoso desprendimiento acaba por pincelar un cuadro bello y dramático, natural como pocos, a tiro de piedra del desmadre costero alicantino.

El barranco se cruza bien arriba, cambiando de ladera en un tramo aéreo precioso, con menos complicación técnica pero mala caída lateral al vacio, hasta llegar a un reslate rocoso antesala de un tramo rocoso en el que las marcas de PR son tu guía hacia la luz, pues la trazada se pierde en el preciso instante en el que ya no puedes parar.

Un par de giros más hasta otro balcón, mirada atrás y aunque parezca increíble, ¡¡sí por ahí has bajado!!, y luego nuevo tramo senderil divertido, rápido, rocoso, escalonado y todo cuanto se te ocurra hasta un final de fiesta en el que no vas a poder más que abrazarte a tus amigos, gritar de júbilo mirar atrás y reverenciar a la pedazo montaña que te ha dado uno de los momentazos de tu vida biker... o pensar que las caras de Belmez son horribles y demoníacas. Demasiado para tu angelical pose de raliman empedernido.

Vaya desde aquí nuestro homenaje a quienes se curraron la senda.

jueves, 13 de octubre de 2011

CARA SUR DEL SIT (08.10.11)

El montañismo está lleno de jornadas épicas en famosas "Cara Norte". A uno le viene un repentino frío y dolor solo con pensarlo. Pero si hablamos de "Cara Sur", y le añadimos "bici" y "Sit", se conjuga un verbo cercano a la épica... rotera!

Duro, muy duro de pelar este monte tan venerable y tan áspero. Para plantearse la subida y la durísima bajada, hay que estar un poco zumbao o tener un grupeto de zumbaos por amigos.

Chapó a Zam por bajar aquello a piñón fijo, y a Tino por acompañarnos hasta las entrañas de Mordor.

¿Cuándo repetimos, disís?

domingo, 4 de julio de 2010

PREPARANDO ALGO MUY GRANDE...

Esta entrada hace mención a una aventura muy grande, al reto más alto al que un rotero ha hecho frente hasta el momento... Dejaremos muy atrás el Territorio Rotero para adentrarnos en uno de los paraísos nacionales del MTB. Un lugar donde el paisaje te hace estremecer de gozo, donde es precioso todo aquello que observas en ruta hasta donde tu vista alcanza. Una explosión de vida constante que supone todo un regalo para los sentidos...

Se trata de dejar atrás el calor veraniego y pasar unos días en el mismísmo Reino de Sobrarbe (Aínsa). Un pueblo mágico de palpables reminiscencias medievales que se mantiene inalterable al tiempo y cautiva al extranjero desde el primer segundo de su visita. Personalmente estuve el año pasado y quedé prendado de sus paisajes, sus rutas, su gente, su pueblo... De absolutamente TODO. Es, sin lugar a dudas, uno de esos viajes que se te quedan para siempre en el subconsciente, en ese lugar apartado en el que guardas los grandes recuerdos.

Pues bien, el sábado pasado en las cervezas post-rotada, la cosa fue tomando forma y se decidieron como días ideales del 11 al 14 de agosto (miércoles a sábado). Por tanto, vayamos viendo cómo está la agenda de cada uno, cómo organizamos el tiempo (hay de sobra), para hacer méritos y confeccionar bono-bicis platinum, porque la cosa promete y mucho, os lo aseguro.

Con respecto al tema del hospedaje, contactaremos con Jorge (el Jorf en el ForoMTB), un chico majísimo que nos facilitó todo lo que necesitamos (tan sólo le faltó poder coincidir con nosotros en ruta), que ya conoceréis. Un gran tipo, ea.

Bueno, pues queda dicho. Ahora veamos cómo se decide la tropa. Eso sí, os recomiendo ENCARECIDAMENTE que le echéis un ojo a ÉSTO y ÉSTO a modo de remember, y una vez os hayáis empapado de semejante belleza, si os quedan ganas, un repaso a lo que nos aconteció el AÑO PASADO a servidora junto con Pacolo & Cía.

En serio, es una ruta que todo rotero y aficionado al MTB no debe perderse. Quien haya estado alguna vez en los Pirineos sabe de qué estoy hablando. Enduro en la más pura esencia. Hablamos de algo épico, señores. Hagan juego.

viernes, 22 de agosto de 2008

MAXIAVALANCHE ROTERA -3ª PARTE y última-

Última tanda de fotos. El descanso de los guerreros y de las sufridas burras que hoy se han portado de lujo. La cerveza del final, como colofón a una tarde de verdadero MTB, así, con mayúsculas.

Ya estamos deseando enlazar lo de hoy con Col.legials y el Kalifa, ¡una bajada de casi una hora de duración! yeah!!

MAXIAVALANCHE ROTERA -2ª PARTE-

Segunda tanda de fotos. Impresionante escalón del Cid, que en poco más de 700 mts desciende unos 300 mts de altitud, y fotos en pleno Cartel Rojo, trialera mítica donde las haya.

jueves, 21 de agosto de 2008

MAXIAVALANCHE ROTERA -1ª PARTE-

Impresionante lo vivido hoy desde la cumbre del Cid hasta la Loma Badà. Un descenso por trialera pedregosa, por un mar de piedra suelta, rocas, sendero, barranco... sobran palabras para describir la apoteósica sensación que la Montaña Rotera nos ha brindado a los 5 osados roteros que han luchado contra todo, de una manera bestialmente digna.

Aunque las fotos no recojan la grandeza de la bajada, ni el extraordinario paisaje que este monte atesora, ahí va una primera muestra.

Espero que os guste.
Riba riba rots!

miércoles, 11 de junio de 2008

EL MORRO GROS-PUNTAL D'ENMIG: EL PARAÍSO DE LA ROCA CALIZA.

En las profundidades de la Serra de Castalla, en su vertiente hacia el Vinalopó, localizamos una de las joyas de la corona rotera: la trialera del Puntal d'Enmig o del Morro Gros. Sin duda, se trata de una de las trialeras más pedregosas y rocosas a este lado de la comarca. Uno de los pasos más roteros de nuestra terreta.


Para acceder a ella, es imposible hacerlo por buen camino, por lo que el biker deberá sudar su maillot y tirar de navegación para encontrar la puerta hacia este pequeño tesoro endurero. Además, el hecho de no encontrarse señalizada ni balizada como sendero de pequeño recorrido, la sitúan como uno de esos escondrijos poco habituales entre el pelotón biker, e incluso entre el senderismo comarcal.

Su acceso, remoto y poco accesible, se hace por un sendero roto en muchas ocasiones pero 100% ciclable al llanear sobre la planicie del Morro Gros, a más de mil metros de altura sobre el vecino Mediterráneo. Una vez sobrepasado el Morro Gros, y transformada la senda en camino de montaña, éste se pierde, para dejar paso a la inclinación y verticalidad más absoluta para una bici de montaña. Empieza el descenso del Puntal d'Enmig, que debe su nombre a su situación entre dos barrancos: el de Peret y el del Salt de la Mula. Este último, junto al Barranc del Puntal, se considera el origen de la conocida Rambla de Puça que arriba al Vinalopó por Petrer, en un lugar donde según cuenta la leyenda, acamparon las huestes de Aníbal camino de Roma.

El caso es que la trialera, tras llanear por sendero y camino durante algo más de dos kilómetros, surge casi de improvisto, y provoca sensaciones indescriptibles a quién siente fijación por la roca caliza. No en vano, en apenas 900 metros, las mountain bikes se enfrentan a una sucesión ininterrumpida de escalones calizos, losas de roca con un agarre brutal, acumulaciones de piedras de considerable espesor, y sonoras raíces en forma de salto cuando la "senda" toma la vertiente abrigada y los pinos carrascos hacen acto de presencia.

A mitad de trialera, y a modo de imponente balcón, uno puede parar, para apreciar lo que está bajando, y de paso, echar un sorbo del camel relajando las manos, para de nuevo emprender rumbo SW hacia el camino cercano a la Casa del Búho.
Al llegar abajo, con un final desconcertante en el que tienes que reinventar la trazada, factor que se convierte en una constante en toda la trialera, miras hacia arriba y comprendes el porqué de su desconocimiento, el porqué de su aislamiento, pues parece que ni siquiera sea accesible andando.
Habrás bajado, amigo biker, nada más y nada menos que 270 metros de desnivel en menos de un kilómetro. Si esto no es una señora trialera, que baje el Dios de las Sendas y lo vea.

Se ha convertido en cita rotera obligada, en un lugar de peregrinación durante la mañana de los sábados, en una de las trialeras más roteras de cuantas surcan nuestra casa. Se lo ha ganado a pulso, y consiguió verter adrenalina a raudales, gritos de emoción e incluso aplausos, a quienes ya la han rotado.

El Morro Gros, se quedó ahí, escondido, para que cuando gustes, desafíes a las calizas.
Gustas?