..:: BLOG DE LA PENYA EL ROT ::..

miércoles, 18 de junio de 2008

--------------- EL TERCERO DE LA PENYA ---------------

Un nuevo cachibache en la Penya. El tercer GPS que nos acompañará en las rotadas. La Penya el Rot más geolocalizada que nunca. Esperemos que sea un poco más complicado perdernos a partir de ahora, ya que contaremos, además de con el Geko de Pepako y el Forerunner de Juanito, con el primo de estos dos, un Garmin eTrex Vista HCx. Me ha sorprendido gratamente su facilidad de manejo con el menú intuitivo que tiene. Pero ahora viene lo más complicado: aprender a sacar partido a este aparatejo, saber cómo meterle mapas, retocar los que hay, ajustarlos al estilo rotero... Mil tipos de formatos de archivo, programas que convierten extensiones para hacerlas compatibles con otros programas, topográficos, curvas de nivel... Todo un mundo por lo menos para un novato como yo. Pero trataremos de sacarle punta. Tiempo al tiempo. La Penya el Rot más "garminizada" que nunca. Aunque, todo sea dicho, ninguno de los Garmin enturbia la encomiable labor de nuestro Gandalf oficial. Los mapas de papel y la astucia geográfica del secre están muy por encima de la electrónica. Digamos que son un "instrumento de apoyo tecnológico". ;)

lunes, 16 de junio de 2008

EN UN VALLEJO OLVIDADO.

Enclavada en una brava serranía, a tiro de piedra del Mediterráneo pero escondido a su azulona mirada, se esconde este pequeño vallejo. Pequeño, enjuto, envuelto de montañas ásperas de cruda belleza, resuelve a atónitas miradas un avío de esperanza, un halo de lo que fue o debió ser, nuestra terreta antaño.

El vallejo, porque no llega siquiera a ostentar la categoría de valle, permanece oculto al noventa y nueve por ciento de paisanos que viven en sus cercanías. Allí siguen ellos, envueltos en una estresante vida babilónica, ensimismados en sus quejumbrosas posesiones materiales, sin saber lo que se pierden tan solo unos kilómetros barranco arriba.

Y quizá sea mejor así. Quizá se mantenga ajeno porque allá solamente se llega sudando, a pie o en bici de montaña. Queda la esperanza por tanto, de mantener en el más firme anonimato aquel vallejo, que no tiene nombre, o al menos no es conocido para un urbanita como yo.

Su accidentado acceso es posible por los cuatro puntos cardinales, a cada cual más hostigoso. Por el Norte, aún hay quien osa romper con motores y estruendos la tranquilidad de sus pagos, pero el infernal conductor reparará en seguida de su cruenta encrucijada y marchará sobre sus pasos, o mejor aún sobre sus roderas, para volver por donde vino. El Este lo encierra el murallón del último mildoscientos del mediodía valenciano, por lo que sobra imaginar lo inexpugnable de su collado que permite enlazar con este recóndito lugar de montaña. El Oeste es poco utilizado, teniendo en cuenta que la razón venció al asfalto, dejando en el olvido alquitranadas pistas que pretendieron tiempo ha, prolongar Babilonia cerca del vallejo. Y el Sur, el eterno Sur, se convierte en el escaparate de entrada a este submundo. Y lo hace a lo grande, por un ancestral camino tallado en roca, suspendido en un mágico murete de mampostería, salvando un estrecho de roca caliza tallada en ardua tarea, por un barranco profundo que aguarda pozas de aguas cristalinas.

Acceder a él, es una de las grandezas que aún se pueden descubrir a poco que cabalgues a lomos de tu bici, a menos tiempo del que creen los animales del asfalto.

domingo, 15 de junio de 2008

MORRO GROS vol. 2 (16/06/08)

Una vez más, la trialera del Morro Gros en su variante del Puntal d'Enmig no defraudó al rotero. Rotada mezclada con chorretones de ácido láctico y adrenalina fluyendo a borbotones, lo cual da como resultado final 57 km. de pura diversión y auténtica PETACIÓN, toda ella bajo un sol de justicia.

MUCHAS SENSACIONES EN POCAS PALABRAS: "Rotando por Caprala y el Morro Gros"

Bombón y seis bicis. 30 metros y primera parada. Arreando que es gerundio, por la senda del río, que a estas horas está ideal de la muerte. clic clic, primeras fotos, hoy va a ser un día largo. Xarraeta, ritmo rotero, puro trámite antes de adentrarnos en las montañas. Conejos, más conejos. Un prado, ah no que es un parque. Tunelamen. Joé qué caló! Arenal. Parece que estemos en el Atlas. "Hay que subir ÉSO??". Bueno, pues si hay después una senda, habrá que subirla. Romeramen. Pedrolamen en el Camel de Josetres. "Tinc fam". Caprala. Bocatas varios, angileptol, bucospray, ibuprofeno y farmacia entera. Risas. "Supertodo". Más risas. "Estic plé". P'arriba. Rallymanaco que nos pasa, sin casco para no llevar tanto peso. O mejor, casi nos come. Rambleta. Pim pam pum. Arrediós qué subidón. Bosque, bosque y más bosque. Pateancia rotera. Quejas. Alaridos. Joé qué caló II. P'arriba. "Menudas vistas". "Aúpa!!!!". Ring ring, "llegaré sobre las dos y media". Pateancia por sendero. "Pero esto no se baja?". Clic clic. Olor a bosque. "Cuando veas cagarros de arruí es que estás ya en zona hostil". Montón de piedras. Jose que chilla, el otro que se calza las protecciones, otros que tiemblan, ajustes de suspensiones. Banzaiiiiiiiiiiiiii!!! Clinc clonc, pedrolo, escalón de roca, tronco de pino, salto, clic clic. Reagrupamiento. "Te sigo la trazada". "Me sigues?", bannnzaiiiiiiiiiiii!!! Pedrolos salvajes, losas rotas, rocas gigantescas, adrenalina. clic clic. "Ay que me salgo". Senderismo. Camino equivocado, pinchazo, Lorenzo que pega, yo que deliro, clic clic. Morros Grossos. "No dices nada?", "estoy asimilando lo que hemos bajado para que me dure toda la semana". "No tengo agua". "Arrímate a mi Camel". Sendas, alternativa, Josele de dónde sales, hostión de 4 metros. "Estoy temblando". Aguas y litro de cerveza. Panchitos. Joer que son las dos. "Los roteros por carretera!!!". "Mira tío, tengo la cubierta negra". "Rediós cuantos años sin pisar asfalto más de tres kilómetros seguidos". Josele que a 50 km/h va tirando agua por el Camel a todo el que quiere pasarle. Ji ji, jo jo, juas juas. "Estoy mareao". Petrer, Elda. Camino de la Rambla. Petación. El tío del mazo me busca, pero me escondo. Aire en contra. Novelda. Tres menos cuarto de la tarde. Bufffffff... a endorfinar.

Se puede decir más, pero también menos.

viernes, 13 de junio de 2008

CONVOCATORIA DEL SECRE

Sábado 14 de junio, a las 8 horas en la Tahona. En bici desde el Parque rumbo Petrer, se cruza la autovía y hacia el Coll de Xarpes. Subida durilla y con partes chulas, que ya hicimos en la I KDD Yaincoa Bike, allá por septiembre del 2007. Tramos de senda cortos, y a buscar el desnivelón que nos espera en pleno GR7, a buscar el Coll del Tócame el Bloque Roque. Rampas mortales, subidón de 240 mts de desnivel en kilómetro y poco. Un poco de llaneo, y a coger el camino que crestea por la Serra de Castalla, y allá en lo alto, a coger la Senda del Morro Gros, que en un plis plas, nos dejará caer sobre el Puntal d'Enmig y su prodigioso mundo de piedra. Átense los machos!!

Una vez abajo, y dependiendo de la hora, se puede subir a l'Alt de Cárdenas en plena Serra del Cavall, y desdibujar el terreno por una trialera que hace mucho que no rotamos. Petrer y para casa a buscar si el tiempo lo permite, las merecidas "servezas".

Un rutón que contiene muchos kms, subidones, y bajadones. Además de todo lo que ya trae consigo una rotada. Así que vayamos confirmando quién viene.

Riba riba!
PD: Al fin es viernes.

miércoles, 11 de junio de 2008

EL MORRO GROS-PUNTAL D'ENMIG: EL PARAÍSO DE LA ROCA CALIZA.

En las profundidades de la Serra de Castalla, en su vertiente hacia el Vinalopó, localizamos una de las joyas de la corona rotera: la trialera del Puntal d'Enmig o del Morro Gros. Sin duda, se trata de una de las trialeras más pedregosas y rocosas a este lado de la comarca. Uno de los pasos más roteros de nuestra terreta.


Para acceder a ella, es imposible hacerlo por buen camino, por lo que el biker deberá sudar su maillot y tirar de navegación para encontrar la puerta hacia este pequeño tesoro endurero. Además, el hecho de no encontrarse señalizada ni balizada como sendero de pequeño recorrido, la sitúan como uno de esos escondrijos poco habituales entre el pelotón biker, e incluso entre el senderismo comarcal.

Su acceso, remoto y poco accesible, se hace por un sendero roto en muchas ocasiones pero 100% ciclable al llanear sobre la planicie del Morro Gros, a más de mil metros de altura sobre el vecino Mediterráneo. Una vez sobrepasado el Morro Gros, y transformada la senda en camino de montaña, éste se pierde, para dejar paso a la inclinación y verticalidad más absoluta para una bici de montaña. Empieza el descenso del Puntal d'Enmig, que debe su nombre a su situación entre dos barrancos: el de Peret y el del Salt de la Mula. Este último, junto al Barranc del Puntal, se considera el origen de la conocida Rambla de Puça que arriba al Vinalopó por Petrer, en un lugar donde según cuenta la leyenda, acamparon las huestes de Aníbal camino de Roma.

El caso es que la trialera, tras llanear por sendero y camino durante algo más de dos kilómetros, surge casi de improvisto, y provoca sensaciones indescriptibles a quién siente fijación por la roca caliza. No en vano, en apenas 900 metros, las mountain bikes se enfrentan a una sucesión ininterrumpida de escalones calizos, losas de roca con un agarre brutal, acumulaciones de piedras de considerable espesor, y sonoras raíces en forma de salto cuando la "senda" toma la vertiente abrigada y los pinos carrascos hacen acto de presencia.

A mitad de trialera, y a modo de imponente balcón, uno puede parar, para apreciar lo que está bajando, y de paso, echar un sorbo del camel relajando las manos, para de nuevo emprender rumbo SW hacia el camino cercano a la Casa del Búho.
Al llegar abajo, con un final desconcertante en el que tienes que reinventar la trazada, factor que se convierte en una constante en toda la trialera, miras hacia arriba y comprendes el porqué de su desconocimiento, el porqué de su aislamiento, pues parece que ni siquiera sea accesible andando.
Habrás bajado, amigo biker, nada más y nada menos que 270 metros de desnivel en menos de un kilómetro. Si esto no es una señora trialera, que baje el Dios de las Sendas y lo vea.

Se ha convertido en cita rotera obligada, en un lugar de peregrinación durante la mañana de los sábados, en una de las trialeras más roteras de cuantas surcan nuestra casa. Se lo ha ganado a pulso, y consiguió verter adrenalina a raudales, gritos de emoción e incluso aplausos, a quienes ya la han rotado.

El Morro Gros, se quedó ahí, escondido, para que cuando gustes, desafíes a las calizas.
Gustas?