LA TRIALERA DE TU VIDA

Solo tú sabes lo que significa para ti la bici de montaña y todo lo que conlleva a su alrededor. Tus madrugones, tus amigos, tus risas, esa vista que te sigue prendando cada vez que te asomas allá arriba, el arroyo que te pringa de barro, la cervecita del final, los piques sanos…
Son tantas las sensaciones, tantos los olores, tantos los recuerdos, que apuesto a que a día de hoy, tu vida quedaría incompleta sin tu rotada semanal.
Son tantas las sensaciones, tantos los olores, tantos los recuerdos, que apuesto a que a día de hoy, tu vida quedaría incompleta sin tu rotada semanal.
Amamos la bici y amamos la montaña. Tus ojos se clavan en ese sendero que ayer mismo rodabas. En tu mente, el recuerdo al poner el pie en ese paso que se te atraganta, y que tus compañeros te animan a superar.
Pero son tiempos de luces y sombras, en plena explosión del mountain bike, a alguien desde su despacho se le ha ocurrido la brillante idea de cortarnos el paso. Dicen que es hora de ponerle puertas al campo. A nosotros, que nos paramos ante el vuelo de un bando de perdices, que respetamos la montaña como ella nos respeta a nosotros.
Nos quieren quitar las sendas. Nos dicen que hacemos daño al medio, que somos como los motores que llenan de ruidos inútiles el monte. Y mientras, se cargan bosques enteros en aras de un progreso que nadie entiende. Planifican sobre el papel recalificaciones impronunciables. Y ante tal atropello, no podemos quedarnos de brazos cruzados.
Su máquina de hacer dinero contra un simple par de pedales. David contra Goliat.
Y he aquí, que en esta tierra alguien alzó la voz de la lucha. Gentes con sangre de horchata que por una vez, se han unido en una misma causa, justa, lícita, moral y por ello, totalmente defendible.
Da igual que planifiques esa senda que ves en el mapa, da igual que lleves 15 años pasando por esa trialera. Si el Decreto que prepara la Generalitat Valenciana sigue adelante, todo habrá terminado.
Nos enfrentamos a la trialera más chunga de nuestra vida. Y lo vamos a hacer juntos, todos los ciclistas de montaña desde Vinaròs hasta Pilar de la Horadada. Vamos a colapsar Valencia de bicis. A defender nuestro derecho a circular de manera ordenada por nuestras montañas, porque las queremos y las respetamos. Porque en ello nos va la vida.
Por eso, ahora más que nunca, debemos estar ahí.
Madrugaremos, dedicaremos un domingo de nuestra vida a alzar nuestras voces diciendo que estamos aquí, que no hay derecho a enterrar nuestras ilusiones. Se nos pondrán los pelos de punta al ver tanta gente con nuestras mismas convicciones, y al llegar a casa, la sonrisa que dibujarán nuestras caras será el reflejo de un espíritu que se encontrará bien consigo mismo, porque sabe que ha defendido hasta el final, aquello por lo que madrugamos cada mañana de sábado.
Del mismo modo en que vencemos las trialeras, conseguiremos desmenuzar un Decreto incompatible con un deporte que por sí mismo, defiende la Naturaleza.
La Penya el Rot estará en Valencia, luchando por lo que nos une e identifica.
Pero son tiempos de luces y sombras, en plena explosión del mountain bike, a alguien desde su despacho se le ha ocurrido la brillante idea de cortarnos el paso. Dicen que es hora de ponerle puertas al campo. A nosotros, que nos paramos ante el vuelo de un bando de perdices, que respetamos la montaña como ella nos respeta a nosotros.
Nos quieren quitar las sendas. Nos dicen que hacemos daño al medio, que somos como los motores que llenan de ruidos inútiles el monte. Y mientras, se cargan bosques enteros en aras de un progreso que nadie entiende. Planifican sobre el papel recalificaciones impronunciables. Y ante tal atropello, no podemos quedarnos de brazos cruzados.
Su máquina de hacer dinero contra un simple par de pedales. David contra Goliat.
Y he aquí, que en esta tierra alguien alzó la voz de la lucha. Gentes con sangre de horchata que por una vez, se han unido en una misma causa, justa, lícita, moral y por ello, totalmente defendible.
Da igual que planifiques esa senda que ves en el mapa, da igual que lleves 15 años pasando por esa trialera. Si el Decreto que prepara la Generalitat Valenciana sigue adelante, todo habrá terminado.
Nos enfrentamos a la trialera más chunga de nuestra vida. Y lo vamos a hacer juntos, todos los ciclistas de montaña desde Vinaròs hasta Pilar de la Horadada. Vamos a colapsar Valencia de bicis. A defender nuestro derecho a circular de manera ordenada por nuestras montañas, porque las queremos y las respetamos. Porque en ello nos va la vida.
Por eso, ahora más que nunca, debemos estar ahí.
Madrugaremos, dedicaremos un domingo de nuestra vida a alzar nuestras voces diciendo que estamos aquí, que no hay derecho a enterrar nuestras ilusiones. Se nos pondrán los pelos de punta al ver tanta gente con nuestras mismas convicciones, y al llegar a casa, la sonrisa que dibujarán nuestras caras será el reflejo de un espíritu que se encontrará bien consigo mismo, porque sabe que ha defendido hasta el final, aquello por lo que madrugamos cada mañana de sábado.
Del mismo modo en que vencemos las trialeras, conseguiremos desmenuzar un Decreto incompatible con un deporte que por sí mismo, defiende la Naturaleza.
La Penya el Rot estará en Valencia, luchando por lo que nos une e identifica.
.::. Penya el Rot .::.


