Y es que se presta el escenario para arañarle al calendario unos cuartos de hora en estas tardes de arranque de año. Puestos a pedir, queremos tener intensidad frente a cantidad, y para ello se utilizan herramientas adecuadas.
Del mismo modo que si enviáramos en vez de un privado una carta a golpe de tecla en la vieja Olivetti mecánica, oyendo el clack clack y pasando el carro notando cada diente, desempolvamos las antiguas, que no viejas, monturas, y enfilamos al monte sin más pretensión que reencontrarse con sensaciones a priori dejadas atrás, pero que conforme avanzan los tacos, resultan ser totalmente novedosas.
Tarde de contacto, con mucho tacto, y senderos que se tornan escabrosos por donde se suele ir hablando y haciendo el asno buscando un enlace, requieren de llevar bien afiladas las orejas, incluso sacar el pie en más de una ocasión.
Silencios clamorosos que dejan un eco en cada derrapada de rueda, piedras que nunca verías su posición ni tomillos ni siquiera marcas de PR que pasarían desapercibidas si no fuera una....
TARDE DE HACER EL KANELO !!!!!